Estupor y dudas por la masacre de Texas

Revelan que el atacante había recibido tratamiento psicológico y que gritó un lema en árabe antes de disparar; son 13 los muertos.

Mientras las autoridades norteamericanas investigaban cuáles fueron las razones de la masacre en la mayor base militar del país, que anteayer dejó 13 muertos, ayer se reveló que el atacante, el mayor del ejército Malik Nadal Hasan, había recibido tratamientos psicológicos debido a su mala relación con los pacientes cuando estudiaba medicina.

Además, el general Robert Cone, comandante de la base de Fort Hood, en el estado de Texas, dijo que el atacante, un musulmán nacido en Estados Unidos e hijo de inmigrantes palestinos, gritó “¡Allahu Akbar!”, que en árabe significa “¡Alá es grande!”, antes de abrir fuego dentro de la instalación militar. Hasan rezaba al menos una vez por día.

En la matanza, la peor en una base norteamericana, 12 de los 13 muertos eran soldados, confirmó el comandante Steven Braverman, del hospital de la base. De los 30 heridos, 28 se mantienen “estables”, añadió. Entre ellos está Hasan, que se encuentra inconsciente y conectado a un respirador artificial, tras recibir cuatro impactos de bala durante el tiroteo.

Los motivos del ataque aún no han sido establecidos, pero al parecer Hasan, psiquiatra, iba a ser enviado pronto a Afganistán y estaba molesto por las guerras en ese país y en Irak. “Estaba mortificado por la idea de tener que ir al frente. Era su peor pesadilla”, reveló ayer uno de sus primos, Nader Hasan. “Era víctima de acoso por parte de sus compañeros” por ser musulmán, añadió.

Según su versión, el atacante había contratado a un abogado para retirarse del ejército, “pero había llegado al límite de sus posibilidades”. Por su parte, un tío del tirador, Noel Hasan, dijo que su sobrino “no tenía muchos amigos” y que repetía con frecuencia que “el ejército era su vida”.

En declaraciones a la cadena NBC, Cone dijo que nunca pensó que Hasan podría representar una amenaza para la base. El general rechazó descartar la hipótesis de un acto terrorista, “pero los elementos con los que se cuenta hasta el momento no se orientan en esa dirección”.

Durante seis años, antes de ser destinado a la base de Fort Hood en julio, Hasan, de 39 años, trabajó en el hospital militar Walter Reed para completar sus estudios de psiquiatría como interno, residente y, en 2008, como becario. Había recibido su diploma médico en Bethesda, Maryland, en 2001.

Mientras trabajó en el Walter Reed, Hasan tuvo ciertas “dificultades” que derivaron en su sometimiento a tratamiento psicológico y supervisión adicional, señaló Thomas Grieger, director de capacitación de ese centro militar en aquel entonces.

Grieger destacó que los problemas que tuvo Hasan fueron por las relaciones con los pacientes. Su tarea era tratar a los soldados que sufrían de estrés postraumático a su regreso de Irak y Afganistán.

Investigación

En tanto, hace seis meses, Hasan llamó la atención de la policía y de los servicios de seguridad debido a los comentarios que escribió en distintos sitios de Internet extremistas. En uno de ellos, Hasan equipara a los terroristas suicidas con un soldado que se arroja encima de una granada para salvar a sus compañeros.

Las autoridades federales confiscaron ayer la computadora de Hasan durante un registro de su departamento en la localidad texana de Killeen.

Según contó una vecina, Hasan retiró la mayoría de sus pertenencias del departamento en los días previos al tiroteo. Patricia Villa dijo que entre el miércoles y el jueves últimos el soldado le ofreció “algunas cosas, incluso un libro nuevo del Corán”, y que le dijo que sería enviado a prestar servicios a otro país.

Un video tomado por una cámara de seguridad de un supermercado abierto las 24 horas, difundido por la CNN, muestra a Hasan el mismo día de la masacre, vestido con una túnica blanca típica de los musulmanes, al entrar a comprar su desayuno.

El propietario del local, que conocía desde hace años a quien él llama “Comandante Nadal”, indicó que, como casi todos los días, Hasan compró su desayuno. “Lo encontré normal”, dijo. Entró, compró un café y no hizo nada diferente que hiciera presagiar la tragedia, añadió.

“No vamos a especular sobre los motivos del ataque”, puntualizó John Rossi, vocero de Fort Hood. Por su parte, desde la Casa Blanca, el presidente Barack Obama pidió ayer a los estadounidenses que no saquen conclusiones apresuradas sobre las razones que motivaron el tiroteo, hasta conocer todos los hechos. “No conocemos todas las respuestas aún”, afirmó. Además, comentó que se reunirá con el director del FBI, Robert Mueller, y con otros funcionarios.

Obama asistirá al funeral de las víctimas del tiroteo, aunque hasta el momento no se ha fijado la fecha.

Por su parte, un imán de la mezquita a la que solía acudir Hasan dijo que éste jamás manifestó tendencias extremistas ni deseos de venganza.

Agencias Reuters, AP, AFP y EFE

Fuente: lanacion.com.ar

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Una Respuesta a Estupor y dudas por la masacre de Texas

  1. Que tomen en cuenta su estado mental antes de condenarlo.Y que impidan entrada de musulmanes al Army

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